Escritura personal... ¿documento político? - Notas (y 12 citas) sobre Calendar

Por Eckart Stein

 

El presente, la presencia como historia: un buen tema para debatir.



Calendar (1993) es una famosa reality ficction del canadiense Atom Egoyan. No es en propiedad un documental, pero pocas películas me permiten interrogar tan profundamente la realidad como ésta. Él mismo Egoyan la define como una metáfora de la separación. Calendar representa el tiempo y el espacio, el presente y la historia en la absurdidad de su relación.

Creo que vivimos una revolución ideológica que comporta cambios revolucionarios en cuanto a imágenes e ideas, la realidad, nuestras relaciones y nuestra propia identidad. Se ha puesto en escena una monoideología: ahora las marcas y el mercado representan el presente y la historia.

Expresión y comunicación fueron mi patria profesional. La invitación para que hable sobre Calendar es para mí una provocación a favor de la expresión y la comunicación y sobre nuestra relación humana con los cambios. Creo que Calendar es una invitación a la rebeldía, a la provocación, un documento personal de la crisis

Contar historias y escribir historia van siempre de la mano

He trabajado para la televisión pública durante cuarenta años, para talleres nocturnos, para la vanguardia, para películas atrevidas, para películas jóvenes, para películas políticamente provocadoras.

La presencia como historia… En la película de Egoyan, Toronto representa el presente y el calendario y Armenia son el pasado y la historia. El protagonista en la representación –de la “mise en scène”– es Atom mismo. Cuando actúa como historiador, sólo lo vemos trabajando con las imágenes; en el presente, ocupa el centro. A Atom se le había asignado la tarea de fotografiar 12 iglesias armenias para un calendario heráldico. Estamos con Atom, sentado en su habitación, en Toronto, a lo largo de los doce meses del calendario. Durante un año, cada mes, nos situamos tanto ante la imagen de una iglesia en la pared como ante Atom contemplando en video las imágenes de esa misma iglesia, mirando las grabaciones de la ‘realidad’ viva en Armenia, cuando como fotógrafo tomaba imágenes de su mujer y traductora, Arsinée, con su doble identidad armenia y canadiense, y del chófer, Ashot, con su identidad armenia, que trasladaba a la pareja a lo largo y ancho del país.

El número 12 determina la estructura mágica de la película: 12 meses del año pasado y 12 meses de este año. Con la ironía añadida de 12 mujeres: cada mes Atom invita a su casa a una mujer; cada una de ellas, en un momento determinado, llama por teléfono a su amante; son 12 llamadas telefónicas en 12 idiomas que, como explica Atom, son las 12 lenguas de las 12 patrias donde se ha establecido la diáspora armenia: el ruso, el alemán, el italiano, el hebreo, el español, el turco, el árabe egipcio, etc.). 12 llamadas telefónicas de Arsinée, 12 cartas...

Obedeciendo a las 12 reglas del juego, he elegido 12 citas para mi Calendario:

Atom Egoyan 1- Primera cita: René Magritte: ‘ Las imágenes nos interesan por su similitud con las cosas que no reconocemos en el original

En Toronto, Atom está trabajando con las imágenes del pasado y el presente de Armenia: fotografías, cinta de 8 mm, video de 12 mm… La historia de Armenia desde tres perspectivas distintas: Ashot es tan vivo como la Armenia real; Arsinée, como la diáspora (una armenia que conserva la identidad armenia); Atom, como un armenio totalmente asimilado.

En Canadá, Atom contempla los videos que hizo en Armenia, y mientras los mira se da cuenta de que las imágenes que rodó reflejan la intensificación de la intimidad entre Arsinée y Ashot. Los vemos unas cuantas veces saliendo y entrando del encuadre. Una vez, Atom espera 2 minutos y 54 segundos en la puerta de la iglesia: es el tiempo que Arsinée necesita para darse cuenta de la presencia de Atom. Atom se convierte en voyeur vigilante de un amor, y nosotros en sus cómplices. En esos momentos a Atom no le interesan ni su patria ni su país, tampoco las cuarenta vírgenes que llegaron a Armenia para difundir la cristiandad, ni siquiera la guerra de 1992. El narcisismo de Atom y nuestro voyeurismo se juntan en el presente y en el pasado.

2 -  Bresson: ‘Te invento tal como eres’.

Esta frase es para mí la gran clave para entender a la persona en el documental. Atom Egoyan la utiliza obsesivamente, pregunta: “¿Dónde estamos?”, “¿Estuviste allí?”, “¿Dónde estás?” –estas dos últimas preguntas son, a su vez, las últimas palabras que se escuchan en la película, es lo que Arsinée dice al contestador automático en su última (duodécima) llamada telefónica a Atom–. Al principio de la película, en Armenia, Atom explica lo que representa su origen armenio: “Nosotros somos de aquí, pero el hecho se ser de aquí nos convirtió en personas de otro lugar”.

3 - Contar historias, escribir historia.

Carlo Emilio Gadda: ‘ Conoscere è inserire alcunché nel reale, e, quindi, deformare il reale’. ('Conocer es insertar algo en la realidad, y, por consiguiente, deformar la realidad'.)

Sí, Atom Egoyan deforma continuamente sus imágenes con la finalidad de entender la realidad, especialmente su amor. No es posible hacer un documental sin deformar la realidad. No es posible escribir historia sin contar historias.


4, 5, 6, 7- Hablando del presente en la historia. Bill Gates lo dijo en una simple frase: ‘ Quien posee las imágenes posee las cabezas’.

Sí, vivimos en la época de la berluscolonización… del llamado mundo global. Benjamin advirtió que nos estamos haciendo cada vez más semejantes, ya que no sólo somos consumidores, sino que nos convertimos en producto nosotros mismos.

Un sociólogo alemán lo clarificó de esta manera: 'Hay dos clases de personas: los diseñadores y los consumidores'. O, como dijo una famosa modelo: ' Soy el producto que todo el mundo desea'.

8, 9 - La presencia claustrofóbica de Atom, el calendario, las 12 mujeres, las video-reflexiones, el teléfono… Las cartas, el vino tinto en Toronto: sí, nuestra vida está estructurada de manera ritual, igual que la historia. El amor y Armenia y las iglesias son historia, igual que las cuarenta vírgenes que llevaron la religión cristiana a Armenia.

Creo que la ironía es la medicina que nos ayuda a tratar la absurdidad de nuestra realidad, en el presente y en el pasado. Me gusta la historia griega de Tiresias: ' Hera lo cegó, pero después Júpiter lo convirtió en un ser capaz de ver cosas en la realidad que nosotros no somos capaces de reconocer con nuestros propios ojos'.

Atom nos muestra cómo Arsinée, traductora y amante, y Ashot, chófer y extranjero que está robando el amor de Arsinée, acaban saliendo del encuadre. Y Atom le dice a ella: 'Estás haciendo que me sienta como un extraño. ¿Te has olvidado de nuestra historia?'.

Para mí, la ironía es una forma de razonamiento. Y Francis Picabia (con el mismo espiritu contradictorio que Magritte, Gadda y Bresson) dijo: 'La razón es la luz que me hace ver cómo no son las cosas'. Hemos de darnos cuenta de que somos capaces de entender las cosas como son, pero también como no son. Para mí, un buen documental debe tener siempre ambas cosas.

10, 11, 12- Necesito tres citas más. Os voy a transmitir tres declaraciones políticas optimistas de la historia, todavía importantes hoy para nuestra acción, si no queremos convertirnos en colaboradores del mercado consumista del brandproduct.

' La gente que se parece entre sí no puede formar la polis. Sólo las gentes diversas pueden formar la polis'. Aristóteles. Mi conclusión: creemos una nueva polis mediática subversiva.

Tomás de Aquino dijo: 'Se necesita rabia para el coraje'. Vivamos con ese coraje. Y, finalmente, Leopardi: 'Necesitamos pesimismo en el análisis si queremos ganar optimismo para la acción'.

Seamos optimistas y busquemos alternativas. Por cierto que Calendar costó solamente 100000 dólares.

CALENDAR

(72’) escrita y dirigida por Atom Egoyan, con Arsinée Khanjien, Ashot Adamian, Atom Egoyan. Ego Films arts, Toronto, Das Kleine Fernshehspiel, ZDF. 1993.

Tu comentario

Nombre
URL
Email
El email no será publicado
Recordarme
Comentarios

CAPTCHA Recargar
Escribe los números anteriores